El Gobierno prepara la eliminación del registro de jornada en papel y avanza hacia un sistema digital para controlar el horario laboral.
El Ministerio de Trabajo tiene previsto aprobar en 2025 una serie de reformas que incluyen la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales. Junto a esta medida, se introducirá la obligatoriedad de llevar el registro de la jornada laboral de manera digital, lo que implicaría la eliminación progresiva del registro en papel, vigente desde su implementación en mayo de 2019.
Si bien en su momento se pensó que esta obligación de control horario sería más relevante para grandes empresas con una gran cantidad de empleados, los expertos apuntan que la digitalización de esta tarea puede resultar aún más beneficiosa para los pequeños negocios. Para los autónomos, adoptar un sistema digital puede parecer inicialmente costoso, pero, a largo plazo, representa una oportunidad significativa para optimizar recursos y ganar eficiencia.
La implementación de un sistema digital no solo facilita el control de las entradas, salidas y tiempos de descanso, sino que también puede generar importantes ahorros en tiempo y dinero. Para muchos pequeños negocios, automatizar estas tareas repetitivas puede liberar recursos valiosos y permitir a los emprendedores centrarse en otras áreas clave de su actividad.
Aunque el plazo para adaptar los sistemas a esta nueva normativa aún está en discusión, los autónomos deberán estar preparados para cumplir con los requisitos establecidos, los cuales podrían entrar en vigor entre finales de 2025 y principios de 2026. La transición a lo digital promete transformar la forma en que los negocios gestionan el tiempo laboral, y se espera que conlleve una mejora en la productividad a nivel general.